Nuestra Visión

 

Nuestro ABCDE

A = Adoración

Entendemos la adoración como un estilo de vida que se caracteriza por la realidad de que Dios es el único señor al que servimos en medio de todo lo que hacemos en nuestras vidas cotidianas.

Los miembros de nuestra comunidad nos comprometemos a usar oraciones regulares que nos ayuden a pensar y evaluar la realidad de vivir bajo el señorio de Jesús en nuestras vidas; igualmente nos comprometemos a practicar la Presencia de Dios en cada actividad que realizamos, en consonancia con el texto bíblico de Colosenses 3:23.

B = Bendecir

El camino de Jesús es un camino que trae bendición a todo necesitado que encontramos en el camino. Aún a los que nos maldicen debemos bendecirles. Un seguidor de Jesús debe entrenarse para andar la milla extra (Mateo 5:41) y disponerse a darle a todo el que nos pida (Mateo 5:42)

Los miembros de nuestra comunidad nos comprometemos a bendecir a todo el que nos pida acercándose a nuestros hogares o en los caminos por donde andemos.

C = Compartir/Comer

Jesús comió con sus discípulos, y en este ambiente compartió y mostró muchas de sus enseñanzas, en una de estas comidas tomaron dimensiones de gran profundidad y relevancia. La iglesia primitiva se caracterizó por comer juntos a menudo y en medio de estas comidas experimentar una profunda comunión alrededor de la Koinonia.

Los miembros de nuestra comunidad nos comprometemos a sentarnos a comer con otros hermanos que expresan el verdadero Señorio de Jesus en sus vidas.

D = Discipular y ser discipulado

Un discípulo es alguien que sigue a su maestro y que por tanto está en continua actitud de aprendizaje y humildad. El objetivo del discipulado es crecer a la imagen de Jesús. (semejanza en todo)

Los miembros de nuestra comunidad nos comprometemos a discipular y ser discipulados a través de involucrarnos en un Grupo de Crecimiento. 

E = Enviar y ser enviado

Jesús estuvo presente en medio de la vida social y comió con personas muy diferentes. Trajo la paz a las casas y vidas donde estuvo e hizo sentir importante a los que otros despreciaron. El estuvo presente, se identificó con nuestra necesidades, nos sanó y nos dio un mensaje de vida y depués dijo “como el Padre me envió, así yo os envío”

Los miembros de nuestra comunidad nos comprometemos a estar presente en las vidas de nuestros prójimos y por ello decidimos sentarnos a la mesa con ellos, pasar tiempo, compartir, estar involucrados y preocupados genuinamente en sus vidas. Experimentando cercanía y proximidad con nuestro entorno social y familiar.

Para nosotros, estos cinco compromisos nos ayudan a materializar de manera práctica nuestra Regla de Vida, y a su vez, ésta nos ayuda a mantenernos centrado tanto en la invitación: Ven y Sígueme como en la declaración: Jesús es Señor.